Santísimo Cristo del Calvario (1587-2017)



Hace treinta años, en 1987, volvimos a recuperar la estampa del Cristo del Calvario por las calles de Cabra, en su versión de crucificado, y en 2017 se cumplen  también  cuatrocientos treinta años de Calvario en Cabra, un valioso  legado histórico y religioso de la Semana Santa egabrense.
Antes de la fundación de las cofradías de Jesús Nazareno (1586) y del Santo Calvario (1587), en la mañana del Viernes Santo ya se realizaba en Cabra el acto del Descendimiento de la Cruz y el posterior Entierro de Cristo.
Hasta 1586, el Crucificado de Santa Lucía, que hoy conocemos como del Socorro (vulgo del Silencio) fue el que se utilizó en la ceremonia o Paso del Descendimiento. Esta escenificación se hacía dentro de la iglesia del convento de Santo Domingo, después se colocaba la imagen del Crucificado sobre unas andas y se hacía la procesión del Entierro de Cristo, en estación de penitencia a la iglesia mayor de la Asunción.
A partir de 1587, se creará la Hermandad  del Santo Calvario y con ella fue sustituida la imagen que participaba en el Paso del Descendimiento y Santo Entierro. Recién creada la cofradía del Calvario recibió una visita pastoral, de la que en un Libro de Cabildos y Cuentas de la Cofradía de Nuestra Sra. de Belén, que cita Carpio, se puede leer:
“En el año del Señor de mil y quinientos y ochenta y siete años se fundó la Cofradía del Santo Calbario y dentro de dos años le hicieron la casa en el sitio que oy está y el año de mil y seyscientos y diez y nuebe años se començó la casa y sacristía y se acabó el año de mil y seyscientos y bente y dos años y la hiço el ldo. Benito de Bargas a su costa siendo ermano mayor y se dijo la primera misa el primer biernes de Quaresma deste año y la dijo cantada el lcdo. Callejas, retor y cura de la iglesia mayor desta Villa”.
Como nos informa el investigador Antonio Moreno Hurtado, al terminarse la ermita del Calvario, en 1589, se modificaron los actos del Viernes Santo al realizarse el Paso del Descendimiento en la nueva ermita. Antes, en 1588, al año siguiente de su fundación, la cofradía del Santo Calvario se uniría a la de los Nazarenos, pasándose a citar o por su doble título, o sólo por unos de ellos. A partir de 1620, se impondrá el título único de Cofradía de Jesús Nazareno.
La antigua Cofradía del Calvario incorporada a la del Nazareno saldría de procesión al amanecer del Viernes Santo desde el convento dominico de San Martín, con dirección a la parroquia Mayor de la Asunción donde hacía estación de penitencia.  Posteriormente la comitiva se dirigía a las afuera hacía la loma llamada El Calvario y en cuya cima se encuentra su ermita (1622).  Allí se representaba el "paso del descendimiento de la cruz" y el "Sermón del Descendimiento" por el prior del convento de dominicos, que era seguido por los fieles allí congregados. A su término, se iniciaba la procesión del Santo Entierro, sobre las seis de la tarde desde el Calvario y se recogía de nuevo en la de San Martín, recorriendo una distancia aproximada de unos 1.000 metros.  Distancia equivalente a los 1.321 pasos que se separaban el Pretorio del Monte Calvario, como se registra en otros antiguos viacrucis inspirados en Tierra Santa, como el de Sevilla entre la casa de Marqués de Tarifa y la Cruz del Campo.
Todo esto sucedería a partir de la promulgación del Concilio de Trento en 1563. La Contrarreforma católica promulgaba entre sus conveniencias la necesidad de catequizar a los fieles mediante imágenes, a lo que se habían opuesto los reformistas protestantes. El deseo de realismo llevaría a la aparición de crucifijos en los que la imagen de Cristo presenta los brazos articulados, lo que permitía llevar a cabo sin dificultad este tipo de ceremonias parateatrales, en las que desclavaban la imagen y la depositaban posteriormente en la urna.
Existen numerosos ejemplos en Andalucía de cristos yacentes dotados de articulaciones en sus hombros. Originalmente, el Cristo del Calvario de Cabra  también tenía los brazos articulados para poder hacer el ritual de desclavamiento y posterior entierro, depositándolo en una urna o sepulcro de madera.  Así se estuvo haciendo desde 1586 hasta 1773, momento en el cual se estrena en Cabra una nueva urna o sepulcro de plata y con ella una nueva imagen de Cristo Yacente. Desde entonces el Cristo del Calvario dejaría de procesionar en el Santo Entierro, pero seguiría participando en el "paso del Descendimiento", hasta 1893, fecha en que quedo suprimida esta escenificación por la autoridad eclesiástica.

Con la prohibición del "Paso del Descendimiento" la imagen del Cristo del Calvario, que durante tres siglos había participado en los oficios del Viernes Santo, caerá en el olvido… Tendría que pasar casi otro siglo, hasta que un grupo de jóvenes reorganizaron la antigua cofradía del Calvario y su imagen de Cristo volviera a ser titular de una hermandad, a la que incorporarían la nueva imagen de dolorosa,  de Ntra. Sra. del Rosario, Madre de la Iglesia.
Actualmente, el Cristo del Calvario de Cabra se presenta como imagen de crucificado sobre cruz plana, pues en 1980, el escultor Manuel Escamilla le fijaría sus articulaciones y lo repolicromó.  Estilísticamente se trata de una obra anónima de finales del XVI, de estética granadina y de tamaño algo menor al natural. 
Ofrece la imagen de un hombre muerto y sujeto una cruz plana por tres clavos. Un Cristo con rostro de finas facciones, con los ojos semicerrados bajo párpados bien delineados y boca bajo bigote de cortas guías, que refleja con sobriedad  el dolor. La cabeza se inclina ligeramente  sobre el hombro derecho y la anatomía es de formas suaves, con resabios arcaizantes góticos.
De proporciones algo cortas,  los brazos apenas se elevan por encima de los hombros. Se cubre con sencillo paño de pureza de pliegues poco profundos sujeto por una cuerda a su derecha en un nudo.
Entre diciembre de 2013 y enero de 2014, la imagen del Santísimo Cristo de Calvario fue sometida, por quien suscribe el presente artículo, a labores de conservación y restauración.  A la vista de las pruebas de limpieza realizadas, se determinó la existencia de una policromía original, muy antigua y deteriorada, de tonalidad clara y verdosa, así como restos en el sudario de dorado-estofado sobre bol rojo, también muy deteriorado.


De su estudio se concluía lo siguiente:
La obra original se encuentra actualmente muy transformada, no existiendo elementos artísticos-materiales suficientes de cómo sería su aspecto original. Por otra parte, la complejidad  técnica de la eliminación de los repintes y el riesgo  de un cambio excesivo en su apariencia conocida, desaconsejaban una intervención profunda. Sin embargo, con el análisis radiológico se pudo confeccionar un interesante MAPA RADIOGRÁFICO de la obra, por el que podemos conocer el estado interior de la madera, la presencia de elementos metálicos, separación de piezas, ahuecados, grietas no visibles, reparaciones, etc… que nos ayudaran a su mantenimiento y conservación futura.




Artículo publicado en el Boletín "Calvario y Rosario" Nº 19, de la Real Hermandad y Cofradía del Stmo. Cristo del Calvario, María Stma. de la Concepción y S. Juan Evangelista y Nuestra Señora del Rosario, Madre de la Iglesia. 2017, Cabra (Córdoba). Págs.: 9-11.

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